9.7.08

El regreso del perverso 34 -30

No importa como hagas para escapar, ni que tan rápido corras, puedes esconderte pero nunca huir de la perversa talla 34 -30.
Nunca serás más de 30 de largo pero siempre podrás ser más de 30 de ancho seguramente.
Esa es la maldición del hombre, el pago que hace el pobre ser humano por unos minutos de placer al comer grasas saturadas en forma de tacos y quecas, recuerdo con orgullo y nostalgia que un día ya fui talla 34 y logré escapar de ella. Me oculté durante años, me oculté en la talla 32 e incluso viví oculto en la talla 30, gracias a una colitis crónica y una enfermedad de riñon, que me dejaron cobijo ante la perversa 34 -30, pero al cabo del tiempo y al final... Me atrapó entre sus fauces feroces. nunca puedes escapar de ella, no definitivamente.
Ahora sólo me queda mantenerme en pie de lucha y rogar por nunca ser devorado por la talla 36 - 30, no al menos antes de los 50 años.

Aunque hoy, a la mitad de mi existencia; el círculo se ha completado.
He vuelto a usar talla 34 -30 y lo único que me consuela es que ya había comprado pantalones anchos algún día y sobreviví.
Talvez una salmonela pueda ayudarme a escapar de nuevo.